En Twister tienes que seguir las instrucciones de la ruleta, y poner tus manos y pies sobre determinados puntos del tapete de plástico. ¡No es fácil porque los otros jugadores están enredados contigo!
Cuando una partida de Twister comienza, el juego parece sencillo, pero en cuanto brazos y piernas se retuerzan, cumplir con la consigna de la ruleta será todo un reto.
La condición de victoria en este juego de equilibrio es sencilla de comprender, pero no tan fácil de lograr: ¡mantente de pie! El último jugador que no haya perdido el equilibrio gana la ronda.
En uno de los modos de juego nuevos, quien gira la ruleta puede inventar movimientos personalizados divertidos: «Pie izquierdo en el rojo y ladra como un perro». ¡Las risas no faltarán!
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